BUSCANDO A MI ALMENDRA

Plantada en un macetero
Á rbol de frutas sin hueso
Raíces llorando sobre mojado
Y tus lágrimas no tocan el suelo

Amas mucho, a tu modo, sin duda,
Pero ignoras lo bueno que ponen
Los insectos que lamen tus flores.
Los apartas con miedo y sin duda.

¿Soy gusano, espora, mosquito?
Voy leyendo la voz de tu tierra,
Escarbando y bebiendo sorpresas,
Y no encuentro el final de tus hilos.

Árbol simple, o complejo, quién sabe,
Quiero más de tu savia, beberte,
Disfrutarte del todo y amarte.
Eres zumo de vida en mi sangre.

Olga Cambassani
5 de junio 2003