BARROTES EN EL JARDÍN
Linda es la vida y...
en “teoría”,
quien como yo dos meses antes nace
más cosas dejarán hechas.
Pero lo cierto es, que
el tiempo no define cantidad o calidad en nada.
Lo concreta el medio
en que uno se desenvuelve.
Si todos nacemos libres y limpios,
eso es un supuesto etéreo.
Porque no es lo mismo en una casa europea o...
en Malí por ejemplo.
Siendo importante
el medio cultural y alimentario;
marca mucho más el futuro total,
el animismo que al retoño rodea.
La armonía de la familia,
la concordancia natural,
en los avatares todos
define la suerte espiritual.
De ahí que en el ajardinado edén de la vida,
en vez de flores lindas;
vayan naciendo barrotes,
que a uno por los cuatro costados lo engabian.
La furia,
el desamor,
al sentirse traicionado por ella
crea desprecio sin límite.
De ahí, qué
los seres humanos valientes y...
purísimos,
son como parias marginados.
2007
(Al final del llibre del mateix nombre)